Say goodbye, 2015

Say goodbye, 2015

Los últimos 5 años han sido años de muchos cambios. Desde que me independicé con 17 años mi vida ha sido una montaña rusa, con más bajadas que subidas, pero eso sí, las subidas me han llevado hasta el cielo.

Éste año que dejamos atrás, el 2015, empezó de la mejor manera que podía empezar un año para esta familia: La adopción de Diego. 2014 fue un año lleno de trámites y burocracias que parecían no acabar nunca, pero que lo hicieron el 19 de enero de 2015, día en que Diego pasaba a ser legalmente hijo de Néstor.
En febrero cambié por completo. El que éramos un grupo de amigas que llevábamos un año compartiéndolo todo se rompió en dos. Eso desencadenó muchas peleas que a mí me hicieron dar un giro a mi manera de pensar, perder a gente que para mí era muy importante me dolió muchísimo, pero también, gracias a eso me uní mas a las que ahora son mis mejores amigas, el grupo friki cotilla. Sinceramente no sé qué haría sin ellas 9, perder a una sola sería perder parte de mí.
Conocí a Irene (@ireneigh), que vino con Lola a pasar unos días desde Ponferrada a casa, me perdí el concierto de Joaquín Sabina al que tenía tantísimas ganas de ir, y por estar en el hospi tuvimos que revender las entradas, ¡qué dolor más grande!
Todo esto a la par a la que me decían que me iba a costar ayuda quedarme embarazada, después el ingreso y después el cuadro de depre tan duro del que me costó tanta ayuda salir.
Y salí, y en Mayo nos fuimos a Valencia, conocí a Xusi, (@xu83) ví por primera vez en concierto a Vetusta Morla, disfruté como una niña de 10 años… Al día siguiente, ya que estabamos de ruta, jugando a ser novios sin Diego, subimos hasta Vinaròs y vimos a Cynthia (@ccynthiaro), a la que día a día echo muchísimo de menos pero que pronto, muy pronto, volveremos a ver.
Y me quedé embarazada, y a Néstor lo cogían en un trabajo que le vuelve loco, y empezaron a ser todo buenas noticias, todo empezó a ir rodado.
En verano tuvimos la visita de Andrea (@andreea_mf) y de Isa (@love.ainara) y su familia. Vinieron a casa varios días y yo no podía ser más felíz, desvirtualizar gente a la que quiero tantísimo es de las mejores cosas que me podían pasar ese verano.
También me uní más si podía a la que será la madrina de Littlepoint (@laurayadriian), creo que en este año hemos estado más veces juntas que en los 7 u 8 que nos conocemos.
Mientras las semanas seguían pasando, la panza me seguía creciendo y yo no cabía en mí de felicidad.
En Septiembre Diego entra al cole, su primer año… Muchos cambios que él se toma mejor que bien. Lo único malo que le pongo a esta etapa es el mediobulling que sufrió por los niños de 5 años, que nos lo hicieron pasar bastante mal y que ya os contaré, y también que ahora me mezcla el inglés, el valenciano y el castellano hablándome, así que he tenido que volver a aprender a entenderlo, pero me río muchísimo con sus mezclotes.
Octubre como siempre el mes más mágico, se juntan aniversario y cumpleaños y llueven buenos deseos por todos lados. También conocí a Elvira (@diariodeunamadreenpracticas) y volví a ver a Andrea, fue un mes increíble.
Retomé viejas amistades, volví a tener el feeling del principio con gente con la que me había distanciado, como por ejemplo mi amiga Raquel o el grupo de amigas de Murcia.

También conocí a dos grupos de mujeres maravillosas, de los que estoy orgullosa de compartir nuestro día a día, en esos grupos se me ha enseñado la bondad desinteresada de las personas, el apoyo incondicional, la magia de los valores… Ayudar porque sí, porque te nace, porque quieres, porque no esperas nada a cambio… Eso es precioso.

Y llega Diciembre y ya empiezo a mentalizarme de que esto se acaba, dejamos atrás un año y damos la bienvenida a otro, en el que voy a conocer al tercer amor de mi vida. Estoy deseando decirle adiós dentro de unas horas, en Enero tengo mil visitas al médico y pruebas y seguro que se me va a pasar volado, y ya llega Febrero… ¿Será el mes? Según nuestros cálculos sí, pero después si sale vaguete o vagueta lo mismo se queda dentro hasta Marzo. Sea como sea queda poquísimo, y yo no hago más que soñar con Minipunto.
Gracias a todos los que os habéis quedado con nosotros este año, y gracias también a los que os habéis ido. A los que os hemos echado nosotros de nuestra vida adiós, espero no volver a veros nunca, si os hemos dicho nosotros adiós es porque nos habéis hecho muchísimo daño.
Gracias a Dios, al Karma, al universo o a las estrellas, gracias por haberme hecho aprender tantísimo, por haberme hecho madurar más aún, por haberme llenado de paciencia para aguantar muchas cosas, ya no soy ni la mitad de la mitad de impulsiva que era en 2014.
Gracias a mi familia, porque no hay nada más bonito que estar unidos, y cuando nos juntamos todos, no hay nada que pueda con nosotros.
Gracias a todos los que no habéis votado a Rajoy, para mí también habéis sido muy importantes, ojalá podamos cambiar la situación del país y crear un mundo mejor en el que puedan vivir decentemente nuestros hijos.
Os deseo un 2016 increíble, lleno de muchísimas cosas buenas y muy poquitas malas, porque haberlas tiene que haberlas. Que améis y seáis amados, que lloréis de risa mil veces, que hagáis mucho el amor, que no os calléis ante las injusticias, que luchéis por vuestros sueños, por vuestras metas. Os deseo lo mejor de lo mejor, a todos los que perdéis 5 minutos en leerme y a los que no.
¡Feliz año nuevo!

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