Hola, me llamo Mika y fui madre con diecinueve años de un niño que me hizo tocar el cielo, en todos los sentidos.
Fuimos solo dos hasta que conocí a Néstor y más tarde di a luz a la niña intensísima que nos completa.

No somos una familia convencional, pero tampoco lo pretendemos.

Ser madre ha sido la experiencia más trascendental e intensa de mi vida, y serlo soltera durante casi un año, multiplicó los miedos por mil, pero también la satisfacción, la fuerza y el amor.

Doy voz a las causas en las que creo, no me callo ante las injusticias e intento criar con respeto, consciencia y con una educación libre de estereotipos de género.

Hablo sin tapujos de la maternidad, de sus luces y sus sombras. Aquí no edulcoramos nada, lo que muestro es lo que hay.

Aprendo a diario de mi hijo y de mi hija, igual que ellos aprenden de mí.

¿Nos acompañas?

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