Ocho consejos útiles durante la ortodoncia

La semana pasada me quitaron la ortodoncia (yo llevaba brackets metálicos) y ahora puedo decir bien alto ¡mereció la pena!

 

Mi caso era particular. Alrededor de los seis años, nos sale la primera muela definitiva arriba. A mí no me salió, lo que me ocasionó durante mucho tiempo infecciones, dolor de cara, dolor de cabeza y problemas varios.

Todos los dentistas a los que fui me dijeron lo mismo, que la única manera de sacar esa muela era por cirugía. En teoría tenían que quitarme mis dos muelas sanas (que le cerraban el paso), sacarme la de los seis años, y volver a ponerme implantes. Todo eso con veintipocos años.

Un día, paseando, vi una clínica que no sé por qué, me llamó la atención. Entré a informarme sin muchas esperanzas de que me dijeran algo distinto a los tres profesionales que me habían visto antes.
Me dieron cita y me hicieron un estudio muy completo, en el que vieron la dificultad de mi caso. Me propusieron ponerme ortodoncia para hacer descender la muela, a lo que yo les contesté que tres personas me habían dicho que eso no se podía hacer así.  Ellos se asombraron porque les parecía impensable sacarme mis muelas sanas para ponerme implantes. Me explicaron el por qué de todo y qué pasos y procesos íbamos a seguir. Me informaron en todo momento.

Así que no me lo pensé. Dieciocho meses de ortodoncia no iban a ser nada si a cambio conseguía una boca sana y una sonrisa bonita.

Así que pocas semanas después me colocaron la ortodoncia de arriba. Y no os voy a engañar, el primer mes se me hizo durísimo. Como estaba acostumbrada a los dientes rectos (porque los de delante no los tenía mal), verme de repente con eso fue shock.
Pero entonces, yo que me miraba la no-muela todas las noches, empecé a ver como todo iba teniendo resultado, como iba descendiendo y como iba enderezándose todo.
En mi caso tuve suerte. No tuve llagas, comí cuanto quise y lo que quise, los ajustes no me dolieron nunca, solo me dolió la colocación (y muy pocos días)… En fin, que el sacrificio, en mi caso, tampoco fue demasiado.

Pero eso depende de la boca de cada persona, así que si lleváis ortodoncia o tenéis pensado llevarla, aquí os voy a dejar aquí unos consejos que a mí me ayudaron muchísimo:

  • Es importante ir rápido al dentista si notas que se te cae algún brácket, algún muelle o ves que se ha despegado algo. Cuanto más tiempo tarden en arreglarlo, más tiempo tardarán en quitarte la ortodoncia. Yo, como he dicho arriba, comí como siempre, lo que hizo que un par de veces me tragara un trozo de aparato, ya sabéis, cosas que pasan. Llamaba y me daban cita cuanto antes.
  • Si eres propensa o propenso a que te salgan llagas, ponte cera de ortodoncia. Se coge un poco, se hace una bolita con los dedos y se pega en el brácket que te roza.
  • Lleva siempre encima cepillos interdentales. Yo tomé por costumbre que cada vez que salía a comer fuera, además de lavarme los dientes, me retocaba con el interdental. A veces se quedan restos que es muy difícil sacar de otra manera. Los venden en mercadona muy baratos.
  • Usa un cepillo de dientes especial para la ortodoncia y cuida mucho la higiene. Es más fácil lavar los dientes con este cepillo, ya que tiene un corte en V.

     

  • Si quieres tener la ortodoncia el menor tiempo posible, haz caso siempre al ortodoncista con respecto a las gomas del final (son muy molestas, pero cuanto más se lleven, antes se acaba), acude a todas las citas y sigue sus consejos. Él mira siempre por ti.
  • Para los más atrevidos, se pueden llevar las gomas de colores. A mi no me aconsejaron ponerlas de color claro porque se tiñen pronto (si fumas, si bebes café o comes alimentos con colorante…), así que yo siempre las llevé grises y clásicas. Pero para gustos los colores, ¡nunca mejor dicho!
  • Intenta no morder con los incisivos. Yo partía las cosas siempre porque me daba terror que se me despegaran los brackets de delante.
  • Es cierto que después de la ortodoncia, los dientes pierden un poco de color blanco. Pese a eso, no uses pasta de dientes blanqueante ni remedios caseros como bicarbonato o agua oxigenada con los la ortodoncia puesta. Después se quedan manchas. En mi caso, ahora que me los han quitado, voy a hacerme un blanqueamiento en la clínica, porque los remedios caseros pueden dañar el esmalte.

Si estás pensando en ponerte ortodoncia, yo personalmente, te animo a ello. La satisfacción de sentir tu boca sana no está pagada.

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